¿Qué es Ajax?

 

Como ya hemos comentado en el previo del artículo, la tecnología Ajax nos permite crear toda clase de aplicaciones interactivas, combinando tres tecnologías diferentes. Este tipo de lenguaje supone un nuevo nivel de programación, que nos brinda la posibilidad de realizar aplicaciones con interacción similar a una aplicación de escritorio.

Las tecnologías combinadas son HTML, Document Object Model (DOM) y Javascript. Estas tecnologías actúan conjuntamente para intercambiar y manipular datos de manera de-sincronizada con un servidor Web.

¿Qué diferencias hay con las aplicaciones tradicionales?

En las aplicaciones tradicionales, el usuario interactuaba con la Web mediante formularios, estos enviaban una solicitud de recarga al servidor, tratando este los datos y mostrando una página diferente. Este sistema aunque válido, envía información innecesaria al usuario, es decir, en la segunda carga se vuelven a enviar datos e información que ya estaban en la primera, por lo que se consume un mayor ancho de banda y recursos de la máquina.

Con Ajax, el usuario realiza una consulta de algún dato en concreto y el servidor tan solo renueva esta información, evitando así que se vuelvan a cargar datos innecesarios, la página Web no se vuelve a recargar y por tanto, la interacción es más rápida.

Las aplicaciones Ajax ya llevan un tiempo pululando por la Web, pero su auge tubo lugar cuando el gran gigante Google, lanzó su versión de correo Gmail, utilizando Ajax de manera explícita en casi el 100% de su herramienta. Desde entonces, son muchas las empresas que se han centrado en la creación de aplicaciones de este estilo.

¿Qué inconvenientes puede tener Ajax?

Bueno, inconvenientes que sepamos no tiene demasiados, pero si debemos marcar algunos importantes.
Si el usuario no tiene habilitado JavaScript en el navegador, nuestra Web será inútil, no habrá posibilidad de utilizar esta tecnología.

Otra pega que no sé si estará demostrada es el posicionamiento, con Ajax no es posible posicionar como con las aplicaciones tradicionales, ya que al utilizar JavaScript, el bot (robot que visita nuestra Web) no reconoce los comandos, y seguramente no será capaz de pulsar en los botones de la aplicación, por lo que siempre recibirá la misma Web, algo muy negativo sin duda.

Esperamos que os sirva de ayuda este pequeño tutorial.